Durante varios años se han realizado investigaciones científicas sobre las posibles aplicaciones médicas de la Taurina en terapias nutricionales, y algunas de ellas han arrojado resultados tan sorprendentes como positivos para el futuro tratamiento de varias enfermedades comunes,
Estudios realizados en animales han demostrado que la taurina mejora la fuerza del músculo del corazón, previene el desarrollo de cardiomiopatía (debilitameinto cardíaco que impide adecuada distribución de sangre) Otros experimentos han ayudado a entender que alta concentración de esta sustancia tiene acción protectora en la retina del ojo, evitando los efectos dañinos de la luz ultravioleta y sustancias tóxicas, responsables de deterioro visual.
Tratamientos de diabetes y cálculos biliares también se ven beneficiados con el uso de este compuesto. En el primer caso, la taurina ayuda a la adecuada formación de bilis, que mejora la digestión y asimilación de grasa, mientras que en el segundo inhibe la acumulación de sales y, por tanto, su solidificación.
También se han efectuado estudios que demuestran la utilidad de este aminoácido para hacer frente al síndrome de abstinencia del alcohol y la morfina. Cuando un paciente crea dependencia a alguna de estas sustancias adictivas y luego suspende su consumo, presenta temblor, debilidad, escalofríos, dolor de cabeza, deshidratación, nauseas y, en casos graves, pesadillas, depresión, alteraciones cardiacas y alucinaciones. La administración de taurina ayuda a reducir la gravedad de los síntomas severos y, por ende, contribuye en la rehabilitación.
Otra enfermedad donde la taurina tiene efecto favorable es la epilepsia (actividad anormal del cerebro que genera convulsiones o momentos de ausencia), pues se ha demostrado su importante capacidad para regular la actividad celular y eléctrica de los tejidos del encéfalo en animales, además de que normaliza la cantidad de ácido glutámico en el sistema nervioso, compuesto que es señalado como uno de los responsables de este desorden neurológico.
Conociendo esto, los fabricantes de suplementos nutricionales ricos en taurina, elaborados originalmente para personas vegetarianas o deportistas, aseguran que sus productos contribuyen entre otras cosas a:
- Mejorar el tiempo de recuperación ante el cansancio muscular.
- Tener mayor respuesta al realizar esfuerzo físico.
- Prevenir ataques epilépticos y estados de ansiedad.
- Disminuir cambios relacionados con el envejecimiento.
- Eliminar radicales libres.
- Reducir el riesgo de problemas de visión.
- Proteger al cerebro de los daños producidos por el alcohol.
Así, estos productos pueden ser de utilidad como preventivos de enfermedades y suplementos alimenticios, aunque se debe aclarar que su consumo debe apegarse a las indicaciones de uso y no ser excesivo. Las pruebas de laboratorio no han demostrado que la taurina sea tóxica, incluso cuando se administra en concentraciones muy elevadas, pero cabe recordar que esta sustancia disminuye la actividad neuronal, por lo que en dosis altas puede generar leve depresión.
Finalmente, queda claro que la taurina no es un compuesto dañino y que, al contrario, es indispensable para la actividad muscular, el proceso digestivo, la eliminación de radicales libres y el funcionamiento del sistema nervioso, amén de que cuenta con importante potencial farmacológico.
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September 4th, 2008
Jesus Pina
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